(la imagen no guarda relación con el post, ...¡que más da!)

Holitas!

Hoy es mi primer día de vacaciones, pero creo que voy a “malgastarlo” en recaditos. En cuanto baje a la city para que se examine mi hija me iré a apuntarla a las clases de natación. Este año Jichi y yo no iremos a clase. Es decir no pagaremos las clases. Trataremos de ir por nuestra cuenta. Durante mis últimos tres años ha quedado demostrado que no es cuestión de cuotas sino de tesón, constancia y ganas. Menos este último año, todos los anteriores empezábamos las clases unas siete u ocho personas y terminaba el curso yo solita.

Por lo pronto me veo a las nueve y media de la mañana bronqueando a mi hija que lleva exactamente media hora desayunando ¡termina con mi paciencia! (¿me quedará algo aún?).

Estoy nerviosa y “revuelta” (no encuentro otra palabra mejor para definirlo) me siento mal por dentro en lo que denomino una mezcla de ansiedad-nervios-agobio. Le he dicho a Jichi que me apetecería pintar la casa mientras estoy de vacaciones y me ha dicho que no. Creo que realmente tiene miedo que lo involucre directa o indirectamente en el tema, pero tampoco se trata de pintar la Capilla Sixtina.

A partir del día 15 todo cambiará; se abre la piscina cubierta (ahora está cerrada para pintar, limpiar y "ahorrar socorrista") entonces se abrirá con ella un nuevo abanico de posibilidades piscineras mañaniles (podría bajar andando). De cualquier forma me quedan los 15 primeros días para poner un poco de orden en el cajón de los papeles. Limpiar la galería y hacer lo mismo con las seis ventanas de la sala (doble acristalamiento). Intoxicarme con amoníaco en una lucha sin igual por obtener algo de brillo en los azulejos de la cocina y baños, etc. y demás rayaduras marujiles "de mercadillo"…..¡puaj!

Joeee! …. se me escapa una sonrisa perversa. Sigo pensando en otras formas mucho mejores de pasar las mañanas….. ¡si!.... en eso mismo XD!.

Pues allá voy.

La mejor terapia para un culo inquieto ¡es el movimiento!.